martes, 24 de enero de 2012

Pequeñas reproducciones.



 Camisas origami en pequeño formato preparadas para instalar en lugares públicos.

something small happens in the street




jueves, 19 de enero de 2012

Something Small: el acontecimiento de lo diminuto.

   La admiración de ciertas prendas de vestir a nivel objetual, más allá de su función pragmática o tendencial, se convirtió para su autora, Cristina Fernández, en el germen del proyecto Something Small la Navidad de 2011.

   A la hora de hablar del concepto “vestimenta”, o de modo genérico y coloquial “ropa”, acudimos inmediatamente tanto a su dimensión funcional, o de abrigo, como a su desarrollo en el mundo de la moda y del diseño. Something Small se sitúa en el cruce de ambos caminos pero sin detenerse en ninguno de ellos. Reduce el objeto a la simplicidad de sus formas elementales pero, sin embargo, explora por medio de diferentes procesos su valor estético. La “camisa” es el objeto central de esta investigación ya que su geometría, orden y sencillez son idénticos a los valores que S.S quiere tratar.

   Todo ello mirando desde un nuevo prisma, ya que S.S considera que alterar el tamaño habitual de los objetos nos ayuda a sospechar de ellos mismos, es decir, a preguntarnos el por qué de esa transformación y así centrar nuestra atención en ciertos elementos que en la cotidianeidad son ignorados. Actualmente, por esta serie de presupuestos sumando el hecho de la manejabilidad y posibilidades espaciales, S.S trabaja las prendas reproduciéndolas a pequeña escala en diversos materiales: papel (origami), goma, tela, pasta modelable, y un largo etcétera que será ampliado según las demandas del proyecto.

   Los resultados de este cambio de dimensión producen un efecto en el espectador de extrañamiento atmosférico, de decir, tras la alteración del orden establecido de las cosas es inevitable caer en un estado de incertidumbre e incomprensión, como si fuéramos un ajeno en un nuevo contexto que no entendemos pero que tampoco nos violenta.

   S.S juega con la magia de las cosas pequeñas, como las maquetas y juguetes, para potenciar la posibilidad de transformar la mirada del espectador, aunque sea por unos instantes, y llenarla de una energía excepcional y del optimismo en el que viven los niños. Es el ingenio del formato pequeño y su accesibilidad los que procuran la constante búsqueda del "acontecimiento", donde la experiencia generada en el espectador incida radicalmente en el carácter ontológico del proyecto, ya que el objetivo principal de éste tipo de trabajos más que centrar su interés en cualquier momento de la producción se fija en los efectos provocados en los espectadores. Se busca un cambio, una reacción, no una explicación; es decir, no se trata de que el espectador comprenda lo que ve, sino de que la experimente y de que se enfrente a una serie de experiencias que escapan a su reflexión. En este preciso momento es cuando S.S deja de ser un artificio para transformarse en un acontecimiento.

   Caminar por la calle y encontrar una pequeña camisa colgada de una minúscula percha, un diminuto vestido o un tendedero de unos pocos centímetros hacen que la materialidad de las cosas pierda importancia. Ese cambio de escala de lo real hace posible una atmósfera nueva e inhabitual. El color, la forma, la extensión y el volumen de todas las cosas (tanto de las “prendas singulares” como los elementos habituales que las rodean) pueden sentirse de un modo especial, como si irradiaran de las cosas, como si fueran expulsados “hacia fuera”. Éste “éxtasis de las cosas” hace que, en tanto que éstas tienen efectos hacia el exterior, aparezcan de especial modo, como puro acto, ante quienes las perciben, y que se apoderen de su atención. El sujeto no se encuentra frente a la atmósfera, no mantiene una distancia con ella, sino que está rodeado y envuelto por ella, sumergido en ella.

   Queda claro, por tanto, que en ésta estética de las atmósferas Something Small se refiere a un tipo de experiencia física, posibilitada por el carácter de acontecimiento de su trabajo y la vivencia del entorno como un lugar de experimentación e interactuación en el que tienen lugar transformaciones y se producen modificaciones. Todo esto significa apartar la idea de entender el arte como un lenguaje para centrarse en el hecho del acontecimiento y el interés por lo puramente experiencial.

  Something Small, a fin de cuentas, no reproduce simplemente pequeñas camisas, sino que crea acontecimientos para el espectador, posibilitados por las tallas singulares y por la presencia de algo tan cotidiano como la ropa, estudiada desde sus formas esenciales.